domingo, 30 de septiembre de 2007

La vida sigue...

El pasado miércoles de madrugada llaman a mi puerta. Era mi vecina con la que me he cruzado un par de veces desconsolada. Su marido acababa de morir en un hospital después de una operación de rodilla. Su familia aún no había llegado y necesitaba contárselo a alguien. Dejé que se desahogase mientras me explicaba los detalles. Es curioso como en esta trágica ocasión pasamos de ser unas simples desconocidas a establecer un pequeño vínculo. Su familia llegó a la media hora y se ocuparon de ella. Yo me quedé en la puerta observando como se organizaban para llamar a éste y aquél. Le daban el pésame mientras le interrogaban: has llamado a fulanito, has avisado a menganito... Tranquila le decían nosotros nos ocupamos de todo... Le di la mano y me miró a los ojos. Sentí que su mirada era una mezcolanza de pánico y no saber exactamente que ocurría.

Han pasado 4 días y no sale de casa. Mientras mi vida continúa la puerta de su piso silencioso me recuerda que la suya se ha parado desde el miércoles...

14 comentarios:

neelam dijo...

En occidente se nos enseña a negar la muerte, a verla como pérdida o aniquilación, incluso hablar de la muerte parece a veces morboso, sin embargo la muerte es vida, mi abuelo unos instantes antes de morir dijo: nacemos para morir... y se fué, mi hermana murió con la sonrisa en los labios... mi madre murió queriendo cuidar...
Ver la muerte de cerca te hace aprecir más la vida.
Cuando se va un ser querido, el que queda tiene que vivir el duelo de lo que jamás volverá...
El silencio de la puerta de tu vecina es su dolor y su duelo, es inevitable, sin embargo seguro que un día su puerta se abrirá y te sonreirá.
Los que se van dejan un sendero de luz para guiar a los que quedan aquí. Lo más importante:
Que el que se va, se vaya en paz, eso calma el dolor de la pérdida...
Acompañarla en el dolor, es el mejor regalo que te ha hecho tu vecina.
Gracias Martina por tu compartir, muy profunda tu experiencia.

Glenclous dijo...

Es curioso cómo la vida se delimita en segmentos cuando muere alguien cercano. Cada muerte marca un "antes de" y un "después de" la muerte de un ser querido, y todos los recuerdos se colocan en su sitio como si fuesen un casillero. "Antes de... me pasó tal cosa", "después de... conocí a tal persona", "recuerdo que fue en esa fecha porque ... todavía estaba y me dijo...".

La vida sigue y tus recuerdos tienen un lugar concreto donde quedarse.

saskia dijo...

Al abrir esta página sentí una punzada, pero quizás es bueno compartir ese dolor que por unos instantes se duerme y deje que pueda trabajar sin los ojos hinchados. Dentro de unos días se cumplen tres meses de la muerte de mi sobrino pequeño de tres años y medio... Las primeras semanas las pasamos prácticamente anestesiados todos, no por pastillas si no por dolor físico en el corazón y en todo el cuerpo. Fue un ser, un ángel que nos dejó una mañana porque le dolía mucho la frente. Las tres semanas y media desde que le detectaron el tumor maligno hasta su despedida estuve tocando su pequeña mano día tras día, conversando con él cantándole y acompañándole todo el tiempo posible... Ibamos siempre los tres juntos. Mi hermano su novia y yo, nos sentabamos alrededor de la cama y nos cogíamos de la mano haciendo un semicirculo,..
El día del funeral a pesar del dolor insoportable le leí una carta que le dediqué. Era una carta de agradecimiento por todo lo que nos dió y sobre todo lo que me volvió a enseñar en esas últimas semanas.
Que la vida es un instante, aprender a decir no y que una sonrisa vale más que mil palabras..
Esta pasando el tiempo y como dice Glenclous hay un antes y un después. Cooper consiguió unir aún más a mi hermano y a mi y a toda la familia. Estoy en contacto con amigos que son más cariñosos que nunca conmigo y cuando pienso que un ser tan pequeño reunió a más de cien personas en su funeral me invade una extraña felicidad pensando cuanto amor se puede sembrar en tan poco tiempo. Mi hermano hacía muy poco que tenía novia y Cooper le dijo al oído, esta me gusta....
Aún nos cuesta mucho asimilar todo,pero la vida ya ha vuelto a tomar su misterioso rumbo.. A veces tengo la sensación de que Coopi me habla...me dice aprovecha, espabila, sé feliz yo te guiaré.....

Daniel dijo...

Así es... La vida sigue, y la de tu vecina también... No se ha parado más que temporalmente... Seguirá, como siguen las palabras a los puntos seguidos. La de su marido sí, punto final... En fin...

martina dijo...

Neelam: Me gusta la frase de tu abuelo...

Saskia: Que bonita y a la vez que triste tu historia. Yo siento que mi madrina de alguna manera me protege todos los días...

Glen: Hay personas que se han ido pero que no se pq cada día están más cerca...

BUDOKAN dijo...

Este relato me ha golpeado en serio. Lo has descripto con una inmejorable calidad de lo que significa la parálisis emocional que puede generar ese tipo de situaciones en ese instante. Por otro lado que suerte que has vuelto a escribir. Saludos!

martina dijo...

Budokan: Me alegro de que te guste. El escribir más o menos depende siempre de si el trabajo me lo permite. La publicidad es muy posesiva aunque a veces ya le digo que necesito más libertad...

ERIC dijo...

Creo que lo dicho por todos es muy acertado.

Ha sido como hacer un alto en el camino.
Pararse un segundito a ver el paisaje,
a percibir el aroma y a tocar las texturas de la rutina. Antes de llegar a mi destino... Espero haber disfrutado mucho más del camino.

Os dejo una canción de Chaouen, cantautor que me encanta... Por si no teneís el gusto:

http://es.youtube.com/watch?v=Md5jN2yZwvw&mode=related&search=

martina dijo...

Eric: Conocía a Chaoen. Buen cantautor con principios. Encantador y con un gran sentido del humor. Recuerdo que mis primeros años en Madrid fui a verlo un par de veces a Libertad 8. Págaba una copa a precio de entrada y te ponían como tapa maíz pasado pero valía la pena.

Gerardo dijo...

No siempre se muere físicamente, hay quien muere también viviendo. La lucha contra esa muerte en vida es constante para mucha gente, que se apoya en el amor, en la amistad, en el trabajo, en la realización personal. Si se cae uno de esos pilares que te sostienen, como puede ser el caso de tu vecina, es dificil seguir manteniendo la estructura de tu vida. Nunca he perdido a nadie que altere esa estabilidad, pero espero ser fuerte en ese momento...Me gusta tu blog.

martina dijo...

Gracias y bienvenido Gerardo. Y sí tienes razón. La vida consiste en que hay partes de tu estabilidad que se rompen. Hay muchas partes de la mía que con el paso del tiempo han muerto... Lo que cuenta es la experiencia vivida con quien fuera, donde fuese...

Anónimo dijo...

Martina, los contenidos de su blog tienen algo especial, conjugan diferentes temas sin perder el encanto de la estética. Aunque no participe escribiendo, sepa que la sigo con admiración.
Hoy me he decidido a escribir porque para mí, la vida siempre continúa...

Nensol

martina dijo...

Gracias Nelson. La vida además de que continúa te sorprende...

neelam dijo...

Martina, te echamos de menos... y se nota tu ausencia.
Vuelve pronto
Un besazo