
Tengo la sensación de andar sobre un terreno desconocido que se abre y cada paso que doy cambia mi rumbo. Es como si la cabeza no asimilara el ritmo vertiginoso de tanta decisión y mis pies intentaran ir más despacio por miedo a no encontrar suelo. Te encuentras ante muchos caminos y cuando piensas que al menos has elegido uno este vuelve a abrirse en dos...