lunes, 3 de septiembre de 2007

De vuelta

De vuelta de vacaciones! Acabo de aterrizar como quien dice de pasar una semanita en Londres, una de mis ciudades favoritas (maravilloso regalo). La he visitado muchas veces pero ninguna en agosto. Me gusta esa luz que la ciudad adquiere cuando anochece al final del verano. Torna a azules y rojos. Lo sé...


Fotografía: Marta Serrano



Este es el tema que me sigue desde entonces.

19 comentarios:

Glo dijo...

Es fascinante, porque no coincidimos en nada, jajaja; aunque no creo que por ello haya que declararse la guerra (todavía)...

De mi único viaje a Londres no guardo más que muchos recuerdos indiferentes, bastantes desagradables y sólo algunos buenos. Tanto es así, que mi madre me preguntó el otro día: "pero, ¿tú has estado en Londres?". Ya casi ni podía recordar que la llamé desde una cabina junto a San Pablo...

Viajé a la metrópoli del anteúltimo gran imperio (“un imperio sintético en el que no se ponía el sol”, que decía Kenneth Frampton”) por trabajo; motivo que yo siempre tengo como el mejor, muy por delante del ocio. Desde el aire reconocí los acantilados, el famoso “recodo” del Thames, algunos palacios y la campiña, antes de tomar tierra de Heathrow. La primera impresión en el tren fueron las alambradas ¡electrificadas! de algunos solares (que no eran del ejército, sino privados); después, la estación “vaciada” y como "deshuesada" (no recuerdo si Victoria Station), y finalmente, las extrañas orillas del río... que carecían de la actividad industrial que les caracterizó hasta mediados del XX, pero que en contados lugares habían sido ganadas para la ciudad. Del Thames recuerdo que no era ancho ni estrecho, sino sólo incómodo de cruzar. Sí me gustaron los alrededores de Westminster y el jardín en el que se encuentra la estatua de los bugueses de Calais, de Rodin, pero San Pablo me pareció sólo correcta, y el resto de edificios, pues también estaban bien, pero pocos llegaban a la categoría que los hiciera merecedores del esfuerzo de cruzar el charco para verlos. Sí me gustaron un edificio de los “Sires” Alison y Peter Smithson (“The Economist Building”) y una excelente interpretación de Mies van der Rohe, de autor desconocido. La casa de Sir John Soane me pareció curiosa, pero no me cautivó, al igual que el British Museum, con la ingeniosa y muy acertada cubrición de Sir Norman Foster... Los jardines, jardines son, y el palacio real, pues ni fu, ni fa... Además la reina no se asomó para saludarme. En general me soprendió lo poco que le ha lucido a Londres el Imperio, en lo que a edificios se refiere... Quizá le pase como a Madrid, en la que apenas es posible encontrar edificios de calidad; aunque en ese caso el motivo es que se trata de una ciudad de relativamente reciente fundación, mientras que el centro de Londres, es el centro del país desde muchos siglos antes...

Pero lo peor fue la gente: los taquilleros, que ni nos miraban a la cara; los dependientes, que si no estabas atento te devolvían cambios como si hubieras pagado con un billete más pequeño... las más agresivas fueron unas chicas adolescentes, que comían junto a nosotros en un restaurante, y que se burlaron con desprecio y a voz en grito de nuestra manera de hablar... Después me enteré, en un reportaje, que esa actitud está “de moda” entre las mujeres jóvenes allí...

Supongo que una segunda visita, con un cicerone que me muestre otros lugares o aspectos alternativos de la ciudad, podría aportarme algo más. Pero, por ahora, visto lo visto, no me merece la pena volver solo.

Un saludo.

martina dijo...

jajjajajajajajajaa. Yo pienso que depende todo de como lo mires. Me encanta pasear por el mercadillo de Spitalfields y sus alrededores. Ver desde lejos la imponente TATE modern y visitar su espaciado interior. La "gran fábrica" donde disfrutar del arte. Andar y andar por Hyde Park. Volver atardeciendo por Notting Hill y soñar que alguna vez viviré al lado del Design Museum...

saskia dijo...

London..........

Vaya, sobre gustos no hay nada escrito.

Yo adoro Londres , viví suficiente tiempo para amarlo y también para saber que no me iba a hacer mayor en esa cuidad. Porque tiene un toque que tienen todas las grandes capitales. Necesitan gente joven y fresca para chuparles la sangre y a cambio devolverles sensaciónes, experiencias, cultura, amor, conocimientos lingüísticos más profundos, madurez ,mil formas de espabilarse, alegría, llanto, sentido, y para los que vienen de sitios muchos más pequeños, profundo agotamiento. Necesitan tu energía...
No hay nada como cruzarse la cuidad varias veces en un día. Se nutren de la versatilidad y del arte culinario de cada país. ¿Que sería Londres sin sus restaurantes asiáticos? Todo eso hacen las capitales gigantes al ser que se atreve a pisarles y quedarse un tiempo. No existen flyers que reparten tiempo o dinero, solo existe el viaje interior, la lucha por superarse y hacerse un sitio en esa mole. Pero nada es obligado más que llevarse bien con los suegros... Así que si uno decide que ya ha visto suficiente, que sabe que va a conservar esos maravillosos amigos que hizo y que se ha empapado de todo pero no quiere volver ha amanecer con la lluvia, no quiere enamorarse por si las moscas le retiene el corazón, quiere trabajar pero que no vaya todo a un saco roto, tiene que levantarse una mañana y decir . I´m going home y si es for Christmas aún mejor.
No es que yo conociera la cuidad, si no que ella me conoció a mi. Conoció a tres chicas diferentes. Una adolescente que se empapaba de músicales, una ni chicha ni limoná buceando en la cuidad como si fuera suya y casi quedándose y una nostálgica que disfruta cada segundo de su estancia cuando va. Se podría desmenuzar Londres de tantas maneras... Es como una familia gigante depende con que rama te casas .Esta el tío alcohólico, la prima artista, los cuñados interesados, la hermana economísta pero complicada o los que simplemente han ganado en la lotería. En que lado aterrizas te brinda una vida u otro. Y si no te gusta sal corriendo....
Las improvisaciónes que pude hacer en algunos cursos de teatro londinenses con compañeros excepcionales quizás han sido de las cosas más interesantes que he podido hacer en mi vida. El profundo respeto por la profesión del actor sin mezclar el circo mediático sigue siendo el plato fuerte de esa cuidad.. London forever, aunque ahora ya solo de visita...
Love,

Saskia

Glo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Glo dijo...

Saskia:

La tuya es la versión que he oído muchas veces por parte de quienes se enamoran de la ciudad. Es una descripción de experiencias relacionadas con el trabajo y la forma de vivir. En ella compruebo que no hay ni una sola referencia a lugares (paseos, vistas, edificios, orillas, parques, barrios, rincones...); levemente mencionas sólo los restaurantes orientales.

Me alegra que hayas incluido tu opinión, porque complementa la mía, que es superficial: la de un turista; apenas un vistazo al "continente". Comprueba que nuestros textos apenas se "tocan", salvo en el hecho de que tú vuelves y yo, a no ser que medie el feliz contratiempo en encontrar una guía enamorada como tú, no pienso hacerlo.

un saludo.

aurë dijo...

Lamentablemente mi única estancia en Londres duró unas 8 horas (si llegó), hace algo más de un año, cuando fiumos a visitar a unos amigos que viven en Brighton durante un finde largo.

Es una asignatura que tengo pendiente y que más pronto que tarde espero aprobar. Lo que sí recomiendo muy encarecidamente es visitar durante al menos un par de días Brighton. Es una de las ciudades más libres y abiertas en las que haya estado. Merece la pena.

Y quien dice Brighton, claro, dice Hove, que está pegada, y que es su complemento perfecto.

martina dijo...

Saskia: Es una gozada volver a leerte...

Glo: Espero que encuentres esa guía!

martina dijo...

Aurë: Mil gracias. Tomo buena nota de ello.

saskia dijo...

Hola Glo,

Sí tienes razón no menciono el ¨sightseeing¨ porque me arrastré por todo en mi primera visita... Pero pienso volver a ver alguna cosilla, como el gran ojo que es una preciosidad y del que se tiene una vista maravillosa cuando no hay ¨fog¨. Y desde luego la torre de Londres. Hoy leí que han colocado la primera mujer guardia. Ya era hora. Feliz día a todos.....
Un beso,
Saskia

neelam dijo...

¡¡De vuelta de vacaciones¡¡ Ufff aquí también de vuelta con el caos de las obras en la ciudad y en "mi house" Martina me alegra tanto la alegría que se desprende de tus relatos que me dan ganas de "colgar" el curro e iniciar un año sabático para recorrer medio mundo. ¿Te animas para hacer de cicerone? Serías la mejor por lo que se desprende en tus descripciones.
Besos.

BUDOKAN dijo...

Qué bueno este regreso, parece que has viajado por lugares hermosos y por lo que cuentas sabes bien cuáles son sus lugares más interesantes para recorrer. Saludos!

martina dijo...

Neelam: Me encantaría pero muy a mi pesar quién pagaría la factura de mi minicasa???

Budokan: Gracias!!! Tan sólo me gusta encontrar lugares que sean especiales desde mi punto de vista. Evidentemente que seguramente difieran mucho del de los demás...

Glenclous dijo...

Yo también he tenido una estancia reducidísima en Londres: Estuve unas cuatro horas a la ida y unas seis a la vuelta de un viaje a Escocia que hice a principios de los 90. Tuve el tiempo justo de hacer el guiri visitando Buckingham Palace, el Big Ben, Westminster a toda prisa y se acabó. Tengo unas ganas locas de volver a visitar tanto Londres como París desde una perspectiva algo más adulta. A ver cuando puede ser. Besos, Marti

martina dijo...

La verdad es que París es precioso pero no se pq desde mi punto de vista (eso siempre) tiene más sabor Londres.

Anónimo dijo...

Una sutil reflexión fotográfica: El paisaje urbano lógicamente tiene vida humana, pero así, tan en primer plano... ¿Se coló el caballero inglés en la foto o fué a propósito ese primer plano?

Andrés.

martina dijo...

Bienvenido Andrés. El primer plano fue a propósito. Y el caballero no es inglés ni se coló en la foto.

Tamaruca dijo...

Es una de mis canciones favoritas :)))

Tamaruca dijo...

A mí también me gustó más Londres que París, no sé porqué, es más hortera quizá, me encontré más a gusto allí, ¡jeje!

martina dijo...

Tamaruca: A mi me pasa lo mismo. Siento que Londres me acoge mejor.