
Foto: Marta Serrano.
Soy una fan de Geneviève Gauckler y sus ilustraciones desde hace tiempo. Si alguno tiene la suerte de ir a Tokio el 18 de julio, le recomiendo que vaya a la inaguración de su trabajo en 3 tiendas en Daikanyama, y disfrutar de su divertido trabajo.
Yo tendré que conformarme con tener sus vinilos en la pared de mi casa.
He estado un mes en Méjico por razones de trabajo. Y pude hacer una escapada a la Casa Azul de Frida Kahlo donde nació, vivió y murió. Donde compartió parte de su vida con Diego Rivera. Entre estos muros, la artista nos desvela su universo y su espíritu, parte de su vida cotidiana. Un recorrido íntimo que nos habla (además de la artista) de una mujer con familia, un marido y sobre todo una vida complicada.
Allí están sus cuadros más famosos: Viva la Vida, Frida y la cesárea, pero también están recuerdos, retratos de Lenin, Stalin, Mao Tse Tung, cartas de Diego a Rockefeller. Su colección de vestidos, sus dolorosos corsés, sus artesanías, juguetes, sus chales, sus pinceles, los libros que leía, fotos personales, su cocina teñida de un amarillo limón increíble...
La casa azul es el mundo privado de Frida. De sus cosas, sus orígenes, sus alegrías y sus penas... Su amor y su dolor...